Los gobiernos de Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Países Bajos y Noruega reclamaron este jueves a Israel que detenga de inmediato la expansión de asentamientos en Cisjordania, incluido el proyecto previsto en E1, una zona ubicada al este de Jerusalén. En un comunicado conjunto, calificaron el plan de “inaceptable” y advirtieron sobre sus consecuencias para la región.
Según los siete países, la iniciativa del gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu amenaza la posibilidad de alcanzar una solución de dos Estados, ya que podría fragmentar Cisjordania y afectar la continuidad territorial de los territorios palestinos. También señalaron que la expansión de los asentamientos puede profundizar el aislamiento internacional de Israel y alejar aún más cualquier perspectiva de paz.
Los gobiernos cuestionaron específicamente la decisión de publicar licitaciones para construir en el área de E1 y recordaron que, según su posición, los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales de acuerdo con el Derecho Internacional. Además, recomendaron a las empresas no participar de esos procesos y les advirtieron que podrían afrontar consecuencias legales y reputacionales, incluido el riesgo de verse involucradas en graves violaciones del Derecho Internacional.
En el mismo comunicado, los países expresaron preocupación por la “grave inestabilidad” que atraviesa Cisjordania. En ese contexto, denunciaron una violencia “sin precedentes” de colonos israelíes contra civiles palestinos y mencionaron también las “graves restricciones” que afectan a la población y al territorio.



