En un contexto europeo marcado por el aumento del coste de vida en las ciudades y la despoblación de zonas rurales, Serbia ha lanzado una propuesta innovadora: un programa gubernamental que otorga subvenciones de hasta 1,5 millones de dinares, equivalentes a unos 13.000 euros, a quienes decidan dejar la ciudad y establecerse en el campo. Esta medida busca no solo incentivar la migración hacia áreas rurales, sino también revitalizar comunidades que han sufrido una reducción de su población a lo largo de los años.
La situación económica en muchas ciudades europeas se ha vuelto insostenible para varios hogares, donde los costos de vivienda y alquiler superan el 40% de los ingresos disponibles. En Belgrado, por ejemplo, el precio de una vivienda varía entre 70.000 y 140.000 euros, lo que representa una barrera significativa para los jóvenes que aspiran a formar una familia o a lograr su independencia. Ante este panorama, el programa serbio se presenta como una alternativa atractiva para aquellos que buscan un cambio de vida.
Además de las subvenciones para la compra de casas rurales, el gobierno también ofrece incentivos relacionados con la agricultura y el desarrollo local. Esto incluye apoyo para la adquisición de maquinaria y ganado, así como recursos para iniciar actividades productivas en el campo. De esta manera, se busca no solo que las personas se muden, sino que también se integren y contribuyan al crecimiento económico de estas regiones, fomentando el emprendimiento y el turismo rural.



