Laura Sarabia, actual embajadora de Colombia en el Reino Unido, publicó recientemente una columna en la que aborda el conflicto que la involucró con su exniñera, Marelbys Meza. Meza había denunciado haber sido acusada injustamente de robar dinero en la residencia de Sarabia y de haber sido sometida a un polígrafo de manera irregular. La embajadora ha sido objeto de investigaciones para determinar si ella ordenó dicha prueba, lo que ha sido negado por ella misma, quien ha presentado pruebas ante la Fiscalía General de la Nación para aclarar su posición.
A más de dos años del inicio de este escándalo, Sarabia considera que el caso ha sido utilizado con fines políticos y económicos, dejando de lado el bienestar de Meza. En su columna, cuestiona si realmente se busca construir una narrativa que ataque a un gobierno y un proyecto político, en lugar de atender la situación de la víctima. La embajadora reflexionó sobre cómo podría haber manejado ciertas cosas de manera diferente, pero enfatizó que su relación con Meza es de más de una década, y que dicha historia no debería involucrar a la prensa ni a terceros.
Sobre las responsabilidades de su parte, Sarabia aseguró que no actuó de mala fe y que cumplió con la legislación colombiana. Reconoció que enfrentó una sanción por no haber pagado la seguridad social de Meza, un error que asumió y del cual aprendió. Además, reveló que en 2025 se iniciará un proceso de justicia restaurativa con Meza y su equipo legal, enfatizando que esto no implica un intento de silenciar a la víctima. La embajadora expresó su deseo de que Meza pueda seguir adelante con su vida de manera tranquila y confía en el debido proceso de las instituciones pertinentes.


