El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió sobre las graves consecuencias que tendría una nueva guerra en Oriente Medio. En este sentido, instó a la comunidad internacional a evitar una escalada de tensiones y a priorizar el diálogo y las soluciones políticas. Su declaración se produce en el marco de la creciente fricción entre Estados Unidos, Israel e Irán.
A través de un mensaje en su cuenta de X, Sánchez expresó su rechazo a las acciones militares unilaterales emprendidas por Estados Unidos e Israel contra Irán, considerándolas como un factor que intensifica la tensión y contribuye a un clima internacional más inestable. El mandatario enfatizó que estas intervenciones no representan una solución viable y demandó una respuesta que se ajuste a los principios del derecho internacional y la cooperación global.
Además, el presidente español condenó también las acciones del régimen iraní y de su Guardia Revolucionaria, señalando que todos los actores implicados tienen responsabilidad en la actual escalada de conflictos. Sánchez subrayó que no se puede permitir una guerra prolongada en la región, destacando las repercusiones humanitarias y geopolíticas que un conflicto armado traería consigo. Al finalizar, hizo un llamado a la comunidad internacional para que apoye un proceso de diálogo que conduzca a la estabilidad y seguridad en la región.



