El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este viernes la instalación de boyas en el mar, en la zona del espigón que marca la frontera entre Ceuta y Marruecos. La medida busca dar cumplimiento a una sentencia del Tribunal Supremo contraria a las llamadas “devoluciones en caliente” de personas que llegan a nado mientras no exista una frontera física que lo impida.

El anuncio fue realizado durante la visita de Sánchez a Ceuta, después de la crisis migratoria desatada el día anterior, cuando unas 50.000 personas ingresaron a la ciudad. El mandatario afirmó que los migrantes que entraron de manera irregular serán devueltos “cuanto antes”, aunque no precisó cuándo comenzará el procedimiento.

Sánchez atribuyó la llegada masiva a la actuación de las mafias dedicadas al tráfico de personas y vinculó el episodio con la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio, que prohíbe las devoluciones inmediatas de quienes lleguen a nado a Ceuta y Melilla. Además, calificó lo ocurrido como “una violación a la integridad territorial” de España y expresó su “rechazo y condena” ante lo que definió como un “deplorable ataque”.