Las autoridades rusas han decidido cerrar el Museo del GULAG, que ha estado en funcionamiento desde 2001, y en su lugar abrirán un nuevo museo dedicado a los crímenes de guerra perpetrados por el ejército nazi durante la invasión de la Unión Soviética, que tuvo lugar entre 1941 y 1944. Este anuncio fue realizado el pasado viernes y destaca la intención de honrar la memoria de las víctimas del genocidio contra el pueblo soviético.
El nuevo Museo de la Memoria abrirá sus puertas en Moscú este año, y será dirigido por Natalia Kaláshnikova, quien ha sido reconocida con una medalla estatal por su contribución a la defensa de la Federación Rusa. Según el comunicado oficial, la exhibición abarcará todas las fases de los crímenes de guerra nazis, reflejando la magnitud de la tragedia que vivió la población soviética durante el conflicto.
Este cambio se produce en un contexto donde el Kremlin ha intensificado su narrativa sobre los crímenes nazis, en medio de acusaciones a su propio ejército por violaciones de derechos humanos en Ucrania. La clausura del Museo del GULAG, que fue criticada por diversas figuras cercanas al gobierno, fue justificada por supuestas infracciones a las normas de seguridad antiincendios, lo que ha suscitado un debate sobre la memoria histórica y la represión en Rusia.



