El Gobierno ruso afirmó este viernes que nunca se presentó evidencia sólida de que Moscú hubiera intentado manipular las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2020. La respuesta estuvo dirigida al presidente Donald Trump, quien la noche anterior había vuelto a denunciar una presunta intervención y había señalado a China y a “otros adversarios” durante un discurso televisado.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, sostuvo que las investigaciones realizadas por las agencias de Inteligencia estadounidenses llegaron a la conclusión de que Rusia no tuvo influencia en esos comicios. “Concluyeron que Rusia no influyó en absoluto en las elecciones estadounidenses”, afirmó, según sus declaraciones.
Peskov también destacó que esas indagaciones no fueron realizadas por organismos rusos, sino por instituciones de Estados Unidos, y que todas arribaron a la misma conclusión sobre la falta de intervención de Moscú en las elecciones que terminaron con la victoria de Joe Biden.
El informe más relevante sobre el tema fue elaborado por la Dirección Nacional de Inteligencia y publicado en 2021, durante la Administración Biden. El documento acusó al presidente ruso, Vladimir Putin, de “ordenar operaciones para denigrar la confianza pública en el sistema electoral”. Sin embargo, indicó que, a diferencia de lo ocurrido en 2016, cuando Trump obtuvo su primera victoria presidencial, no se habían observado esfuerzos cibernéticos rusos para acceder a la infraestructura electoral.



