El Ministerio de Defensa de Rusia informó que, durante la madrugada, sus sistemas de defensa lograron interceptar 145 drones lanzados por Ucrania, de los cuales 46 tenían como destino la capital rusa. Esta operación ha sido catalogada como una de las más significativas desde el inicio del conflicto armado en febrero de 2022, cuando el presidente Vladimir Putin ordenó la invasión de Ucrania. Los enfrentamientos se mantienen activos en diversas regiones del país, mientras se llevan a cabo estas acciones defensivas.

De acuerdo a las declaraciones oficiales, las fuerzas rusas sostuvieron que la ofensiva ucraniana buscaba impactar diferentes localidades, aunque no se brindaron detalles sobre posibles víctimas o daños materiales. En la región de Moscú, se reportó la eliminación de 53 drones, con un enfoque particular en proteger áreas pobladas de la ciudad y sus alrededores, evitando así el impacto de los dispositivos no tripulados.

El ataque no se limitó a la capital, ya que otras regiones también se vieron afectadas por los drones. En Briansk, al oeste de Rusia, fueron destruidos 38 aparatos, mientras que en Yaroslavl se interceptaron 11 drones. Las zonas de Kaluga, Smolensk y Rostov también reportaron la neutralización de varios dispositivos, evidenciando la amplitud de la ofensiva ucraniana y la respuesta activa de las fuerzas rusas en defensa de su espacio aéreo.