Las fuerzas de defensa aérea de Rusia lograron derribar un total de 124 drones de origen ucraniano durante la noche del viernes al sábado, abarcando 17 regiones, entre las que se encuentra la capital, Moscú, y la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014.
Según un comunicado emitido por el Ministerio de Defensa ruso a través de Telegram, los sistemas de defensa activa fueron efectivos en la destrucción de estos dispositivos aéreos no tripulados. Las regiones más afectadas por los derribos fueron Briansk, con 29 drones abatidos, Oriol con 15, y Bélgorod con 11.
Otros lugares donde se registraron derribos incluyen Riazán, Kaluga y Vorónezh, entre otros, sumando un total significativo de interceptaciones. Además, se reportó que uno de los drones que fue neutralizado en la región de Moscú tenía como destino la capital rusa. Por su parte, el gobernador de Samara, Viacheslav Fedorishev, comunicó que una persona resultó herida durante los ataques, que también provocaron el cierre de varios aeropuertos en la región de Tatarstán, incluyendo los de Kazán y Nizhnekamsk.


