El gobierno ruso ha manifestado su preocupación por la seguridad de la central nuclear de Bushehr, tras la confirmación de daños en dos edificios cercanos a la instalación, según informes del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Este llamado surge en un contexto de creciente tensión militar entre Estados Unidos e Israel hacia Irán, lo que ha generado temores sobre la estabilidad de la planta.

Durante una conferencia de prensa, Maria Zajarova, portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, enfatizó la necesidad de monitorear la situación en torno a Bushehr. Informó que se han registrado explosiones a escasa distancia de la instalación, lo que eleva la preocupación sobre un posible riesgo para la planta. Zajarova instó a las partes involucradas a priorizar la seguridad de la central, subrayando el compromiso de Rusia en garantizar la protección técnica y operativa que brinda a la planta, administrada por la Organización de Energía Atómica de Irán.

Además, Rusia ha emitido advertencias a los actores relevantes a través de canales oficiales, destacando la importancia de salvaguardar la central nuclear en vistas de posibles escenarios peligrosos. A pesar de que el OIEA no ha reportado daños directos en la planta de Bushehr, la situación en la región es crítica, especialmente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán, que ha causado más de mil muertes, incluyendo a altos funcionarios del país persa. En respuesta, Irán ha llevado a cabo ataques con misiles y drones contra objetivos en Israel y bases estadounidenses en el Medio Oriente.