El Kremlin aseguró este jueves que Rusia no tomará la iniciativa para reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas con Alemania, aunque advirtió que Berlín podría adoptar nuevas medidas. La declaración se produjo después de las acusaciones alemanas contra Moscú por un supuesto ataque fallido con drones cargados de explosivos ocurrido en agosto en el aeropuerto de Leipzig.
“Rusia no iniciará una rebaja de las relaciones diplomáticas con Alemania, pero puede esperarse cualquier paso por parte de Alemania”, afirmó el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov. El funcionario agregó que Moscú no considera probable que dé el primer paso, pero sostuvo que las autoridades alemanas podrían tomar “cualquier paso absurdo”.
Peskov calificó de “inconsistente y absurda” la decisión de Berlín de cerrar el Consulado de Rusia en Bonn. Según planteó, el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, no presentó argumentos ni pruebas convincentes para respaldar las acusaciones sobre la participación rusa en el incidente de Leipzig. Además, consideró “improbable” que la crisis beneficie al canciller Friedrich Merz o contribuya a “salvar su futuro político”, en un contexto de caída de popularidad y próximas elecciones en varios estados federados. Dobrindt había señalado, junto con el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, que las investigaciones oficiales habían detectado un determinado patrón en el ataque y en sus componentes.



