Las autoridades sanitarias rusas informaron que la situación epidemiológica en la región de Irkutsk, así como en las ciudades de Irkutsk y Shelejov, permanece estable luego de la muerte de una investigadora en un presunto accidente ocurrido en un laboratorio. El episodio se registró el viernes en el Instituto Contra la Peste en Siberia y el Extremo Oriental, ubicado en Shelejov.
El Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor de Rusia (Rospotrebnadzor) señaló que la mujer, cuya identidad no fue difundida, murió a causa de “una neumonía de etiología desconocida”. Según el organismo, los análisis realizados no detectaron microorganismos vinculados con sus actividades profesionales.
A raíz del caso, las autoridades implementaron “medidas epidémicas exhaustivas”, que incluyeron la identificación del mayor número posible de personas que hubieran tenido contacto con la paciente. La investigación sanitaria abarcó tanto el entorno de la fallecida como las zonas de Irkutsk y Shelejov.
Los estudios realizados entre los contactos detectaron dos casos de COVID-19 y dos de rinovirus. Rospotrebnadzor afirmó que no se encontraron otros agentes infecciosos y aseguró que ninguno de los contactos presentó hasta el momento cambios en su estado de salud relacionados con el episodio.



