El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) afirmó este martes que existen indicios de una supuesta “conexión ucraniana” con el incidente registrado en el aeropuerto de Leipzig, en Alemania. El organismo rechazó las acusaciones contra Moscú y sostuvo que los socios de Berlín saben que no hay pruebas que involucren a Rusia en el hecho, descripto también como un ataque fallido con un dron.
En un comunicado, el SVR cuestionó a la dirigencia alemana por haber acusado “de forma infundada” a Rusia de estar detrás del episodio. Según la versión difundida por la inteligencia rusa, los aliados de Alemania expresaron públicamente una “solidaridad total” con Berlín y presentaron el caso como una supuesta “provocación rusa”, aunque la situación sería diferente en ámbitos reservados.
El organismo aseguró contar con información según la cual agencias de Inteligencia de la OTAN investigaron las circunstancias del incidente y comunicaron a sus respectivos gobiernos que no habían encontrado pruebas de la participación rusa. “Por el contrario, se señalaron numerosos indicios de una ‘conexión ucraniana’”, sostuvo el SVR.
De acuerdo con esa misma declaración, los organismos gubernamentales fueron instados a evitar afirmaciones definitivas —y especialmente públicas— sobre la responsabilidad de Moscú. La inteligencia rusa agregó que esa actitud prudente no habría conformado a la cúpula alemana, en un contexto de nuevas tensiones entre Rusia, Alemania y sus aliados europeos.



