El Ministerio de Exteriores de Rusia calificó este viernes como una “provocación directa” las declaraciones del primer ministro de Polonia, Donald Tusk, sobre el proceso judicial que se desarrolla en Alemania contra los presuntos responsables del sabotaje a los gasoductos Nord Stream.

La portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajarova, sostuvo en una conferencia de prensa que Varsovia estaría instando a Berlín a aceptar el ataque contra una infraestructura energética clave para Alemania. “El llamamiento directo de la parte polaca a su aliado alemán —en esencia, para que acepte con gratitud un atentado terrorista contra la infraestructura energética clave de Alemania— constituye, sin lugar a dudas, una provocación directa”, afirmó.

Según la posición expresada por el Kremlin, la negativa “ostentosa” de Polonia a atender las demandas judiciales vinculadas con los detenidos podría terminar afectando los intereses y la seguridad del propio país. Zajarova también advirtió que una declaración pública de un jefe de Gobierno europeo que, según Moscú, justifique un acto terrorista puede generar una reacción en cadena y debilitar las restricciones que hasta ahora evitaron un deterioro irreversible de las relaciones entre los Estados del continente.