El operador nuclear estatal de Rusia ha manifestado su disposición a recibir uranio enriquecido de Irán, siempre y cuando se alcance un acuerdo con Estados Unidos en las negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní. Esta declaración se produjo en medio de un clima de creciente tensión en Oriente Próximo.
Alexei Lijachev, director ejecutivo de Rosatom, destacó que Rusia cuenta con experiencia en este tipo de transacciones, lo que podría facilitar la aceptación del uranio iraní si se logra un consenso. Sin embargo, Irán ha sido reticente a la idea de exportar sus reservas de uranio enriquecido, vinculando cualquier reducción en sus niveles de enriquecimiento a la eliminación de las sanciones impuestas por Washington.
Por su parte, el vicepresidente iraní, Mohamed Eslami, ha reiterado que la transferencia de uranio fuera del país no ha sido parte de la agenda en las negociaciones, que han tenido lugar en diversas sedes, incluyendo Omán y Suiza. Mientras tanto, el Kremlin ha expresado su preocupación por el aumento de tensiones en la región y ha instado a ambos países a buscar la calma, en un contexto donde Estados Unidos ha intensificado su presencia militar en la zona, a pesar de los esfuerzos diplomáticos para reactivar el acuerdo nuclear.



