El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, acusó este martes al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de “mentir” sobre la gestión de la crisis de Ceuta y consideró que debería pedir disculpas. Sin embargo, rechazó la hipótesis de que Marruecos esté utilizando información obtenida mediante el espionaje con el programa Pegasus para chantajear al Ejecutivo, una posibilidad planteada por sectores de la oposición y por algunos socios parlamentarios, como el PNV y Podemos.
Tras la Junta de Portavoces del Congreso, Rufián fue consultado por la existencia de un supuesto chantaje marroquí a España vinculado al espionaje sufrido por integrantes del Gobierno. El dirigente republicano sostuvo que solo encuentra dos explicaciones posibles para que el Ejecutivo “mienta de esta manera” sobre el origen de la crisis en Ceuta.
La primera, a la que calificó de “conspiranoica”, sería que Marruecos tuviera información comprometedora sobre algún dirigente, una versión que dijo no creer. La segunda consistiría en que el régimen alauí haya planteado una guerra que el Gobierno español “no puede ganar” y que, para llevarla adelante, “echa a su gente como carne de cañón a la frontera”.
Rufián diferenció entre actuar con diplomacia, responsabilidad y sentido de Estado, y “mentirle a la cara a tu ciudadanía” sobre la crisis. Además, al ser consultado por la previsión de Sánchez de que la situación en Ceuta se estabilice a finales de año, respondió que “recetas mágicas tampoco hay” y afirmó que no hablaría del tema como un “cuñao”.



