El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó su preocupación el miércoles sobre la negativa del régimen iraní a dialogar acerca de su programa de misiles balísticos. Durante una conferencia de prensa en San Cristóbal y Nieves, Rubio calificó esta falta de diálogo como “un gran problema” a pocas horas de una nueva ronda de negociaciones que se llevará a cabo en Ginebra.

Rubio subrayó que el presidente Donald Trump busca soluciones diplomáticas y espera que las conversaciones programadas sean productivas. Sin embargo, advirtió que será esencial abordar temas más allá del programa nuclear, incluyendo la cuestión de los misiles, que las autoridades iraníes han evitado discutir con Estados Unidos y otros actores internacionales.

Además, el martes, Trump acusó a Irán de estar desarrollando misiles capaces de amenazar tanto a Europa como a bases estadounidenses. En respuesta, Teherán desestimó estas afirmaciones, calificándolas de “grandes mentiras”. Mientras tanto, Washington anunció la imposición de nuevas sanciones a Irán en un intento por limitar su capacidad de venta de petróleo y frenar el desarrollo de su programa de misiles balísticos, ampliando las restricciones a más de 30 individuos y entidades vinculadas a estas actividades.

Con la llegada de los negociadores iraníes a Ginebra, se espera que las conversaciones aborden la compleja situación, en un contexto de creciente tensión y advertencias sobre posibles acciones militares en caso de que no se logren nuevos acuerdos.