Málaga, 7 de marzo (Redacción Medios Digitales). La reconocida actriz Rossy de Palma fue galardonada este sábado con el Premio Málaga en el marco del Festival de Cine en Español. Durante la ceremonia, celebrada en el Teatro Cervantes y presentada por Mabel Lozano, la artista destacó la importancia de mantener la humildad a pesar de los elogios y los premios que recibe en su carrera. "Con los reconocimientos, uno puede dejarse llevar y perder el sentido, pero es fundamental tener los pies en la tierra", afirmó.
En su discurso, Rossy compartió reflexiones sobre la fama y la crítica, revelando que no se deja influir por los halagos. "Mi madre siempre me decía que no me subiera a un pedestal alto", recordó, subrayando que el verdadero arte se encuentra en la dedicación y el amor puestos en cada proyecto. Agradecida por el cariño que ha recibido, confesó que le resulta abrumador el reconocimiento, aunque se siente familiarizada con el afecto del público.
Luna Lionne, hija de la actriz, tuvo la oportunidad de entregarle el premio y compartió anécdotas sobre su madre. Reveló que la pregunta más frecuente que le hacen es cómo es tener a Rossy como madre, a lo que responde que nunca se aburre. Además, describió a su madre como una mujer que elige pedir perdón en lugar de permiso, resaltando su carácter único y su versatilidad. Compañeras de la actriz, como Carmen Machi y Blanca Portillo, también expresaron su admiración, destacando su generosidad y carisma, así como su influencia en el mundo del cine.



