La desclasificación de documentos sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero ha sacado a la luz información crucial sobre cómo se planificó la ocupación de Televisión Española (TVE) por parte de los militares golpistas. Entre los hallazgos destaca una conversación telefónica de un soldado, identificado como John, donde se menciona que la orden era comenzar disparando al aire, seguida de la instrucción de "tirar a matar". Además, se confirmó que contaban con tanques y vehículos blindados preparados para la acción.

En una nota informativa emitida por la segunda sección del Estado Mayor, se indica que el teniente Merlo se encontraba con una tanqueta en las instalaciones de TVE y que, crucialmente, no acataba órdenes más que las de su coronel. Este detalle ilustra la dinámica de mando entre los militares en el contexto del golpe, donde la jerarquía y la obediencia a órdenes específicas eran centrales para el desarrollo de la situación.

A medida que se desarrollaban los acontecimientos, los diputados comenzaron a abandonar el Congreso, anticipando la aparición televisiva del rey Juan Carlos I, quien a la 1 de la mañana hizo un llamado a restablecer el orden constitucional. Las comunicaciones desclasificadas revelan que el rey realizó varias llamadas decisivas que contribuyeron a la paralización del golpe. A pesar del despliegue militar inicial, la intervención del monarca fue clave para frenar el avance golpista, un giro que pudo cambiar el rumbo de la historia reciente de España.