Más de diez años después de que la Selección Mexicana se consagrara con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, emergen detalles sobre las tensiones internas que rodearon la elección del arquero titular. Nicolás Navarro, quien en ese entonces se desempeñaba como entrenador de arqueros, ha compartido su experiencia sobre la presión que recibió para que Guillermo Ochoa fuera el guardameta en vez de Jesús Corona.

Navarro reveló que un directivo de la Federación Mexicana de Fútbol intentó imponer a Ochoa como titular, lo que generó un conflicto en el cuerpo técnico. A pesar de la insistencia por parte de este directivo, el entrenador argumentó que la elección debía basarse en el rendimiento y las estadísticas, las cuales favorecían a Corona, quien en ese momento era el referente del Cruz Azul.

Con el respaldo del director técnico Luis Fernando Tena y del entrenador de la selección mayor José Manuel de la Torre, Navarro defendió su postura argumentando que Corona era superior en aspectos técnicos como la salida y la seguridad bajo los tres palos. Finalmente, esta decisión fue clave para que la selección lograra el oro olímpico, validando así la importancia del análisis técnico y el apoyo del cuerpo técnico en momentos de presión.