La infraestructura para vehículos eléctricos en el Reino Unido ha experimentado un notable crecimiento, superando por primera vez el número de surtidores de combustible. Según datos del Departamento de Transporte, al 1 de enero de 2026, se contabilizan 116.052 puntos de recarga pública, cifra que prácticamente duplica los 60.802 dispensadores de gasolina y diésel disponibles en el país. Este cambio en la infraestructura plantea interrogantes sobre la adopción real de los autos eléctricos, dado que la venta de estos vehículos a consumidores individuales continúa siendo baja y la distribución de cargadores presenta notables diferencias geográficas.

El informe del Departamento de Transporte destaca que, basándose en estimaciones del sector, hay considerablemente más cargadores para vehículos eléctricos que bombas de combustible en todo el Reino Unido. Tanya Sinclair, directora ejecutiva del grupo EVUK, ha señalado que esta expansión de la red de carga refleja un avance constante respaldado por políticas públicas efectivas, lo que genera mayor confianza entre los conductores. Además, aclaró que la comparación con los surtidores de combustible debe interpretarse con cautela, ya que no incluye la cantidad de cargadores instalados en hogares y enfatizó la importancia de la ubicación y fiabilidad de los puntos de recarga.

A pesar de la expansión en la infraestructura, el interés de los consumidores por los vehículos eléctricos sigue siendo tibio. En enero se registraron 29.654 matriculaciones de autos eléctricos, apenas 20 más que en el mismo mes del año anterior, lo que representa un incremento mínimo del 0,1%. En contraste, el mercado automotriz en general creció un 3,4%, alcanzando un total de 144.127 vehículos matriculados, pero la cuota de mercado de los eléctricos se limitó al 20,6%, la más baja desde abril de 2025 y alejada del objetivo gubernamental del 33% de ventas de modelos sin emisiones, estipulado por el mandato Zero Emission Vehicle.