El reciente endurecimiento de las políticas de asilo en el Reino Unido ha generado una considerable preocupación entre los solicitantes, especialmente aquellos provenientes de América Latina. A partir del 2 de marzo, el Ministerio del Interior británico implementó medidas que complican aún más el acceso a la protección internacional en el país.

Entre las principales modificaciones, se establece que la condición de refugiado será temporal y estará sujeta a revisiones cada 30 meses. Además, aquellos que lleguen desde naciones consideradas “seguros” tendrán la obligación de regresar a su país de origen. Asimismo, el tiempo requerido para obtener la residencia permanente se ha incrementado drásticamente, pasando de cinco a 20 años, lo que marca un cambio significativo respecto al régimen anterior.

La ministra del Interior, Shabana Mahmood, defendió estos cambios argumentando que el sistema anterior fomentaba la llegada irregular y convertía al Reino Unido en un destino atractivo para migrantes. En este contexto, la Unión Europea también ha tomado medidas, incluyendo a Colombia en su lista de “países seguros”, lo que podría resultar en el rechazo automático de solicitudes de asilo a menos que se presenten circunstancias excepcionales. Este panorama es alarmante para muchos colombianos que, desde la exención de visado Schengen en 2015, vieron en el asilo una alternativa para regularizar su situación en Europa.