El Tribunal Supremo de España ha decidido reducir la pena impuesta a un individuo responsable de uno de los incendios forestales más destructivos en la historia de Baleares, ocurrido en 2013. Este siniestro arrasó 2.347 hectáreas en la Serra de Tramuntana, y ahora enfrenta una condena de un año y nueve meses, gracias a la consideración de su diagnóstico psiquiátrico. La sentencia, que se deriva de un recurso presentado por la defensa, implica que el condenado podría eludir la prisión al no alcanzar el umbral necesario para cumplir pena efectiva.

La decisión del tribunal modifica la condena original de dos años y medio, aunque aún no se ha determinado si la pena será suspendida. El incendio en cuestión se desató el 26 de julio de 2013, cuando el acusado arrojó restos de una barbacoa sobre materiales de poda en una finca de Andratx, Mallorca. Las condiciones climáticas de ese día, con temperaturas que alcanzaron los 38 grados, baja humedad y viento, propiciaron la rápida expansión del fuego.

Durante un periodo de cuatro días, el incendio devastó más de dos mil hectáreas, afectando áreas protegidas y causando la evacuación de aproximadamente 750 personas. A pesar de que no se registraron víctimas fatales, los daños materiales y ambientales fueron significativos, con la tala de 4.600 árboles y un costo de restauración estimado en 3,37 millones de euros. Las autoridades calificaron este evento como uno de los incendios más virulentos en la reciente historia de las Islas Baleares, enfatizando la relevancia del estado psiquiátrico del acusado en el proceso judicial posterior.