La reciente elección de José María Balcázar Zelada como presidente encargado de la República ha generado un amplio debate en la sociedad civil, no solo por su impacto en el ámbito político, sino también por las inquietudes que suscita respecto a la protección de los derechos de la infancia.
La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) manifestó su rechazo a la designación de Balcázar, señalando que su elección provoca una "legítima alarma". Este pronunciamiento se difundió a través de su cuenta oficial en la red social X, apenas unas horas después de que el Congreso decidiera su nombramiento en una segunda vuelta. La CNDDHH enfatizó que el liderazgo en el Estado debe centrarse en la garantía de derechos fundamentales, especialmente en lo que respecta a la niñez y la adolescencia.
Una de las principales preocupaciones de la CNDDHH se basa en declaraciones previas de Balcázar en torno a la anulación del matrimonio infantil. En 2023, el actual presidente encargado se opuso a dicha iniciativa, argumentando que se debía respetar la "voluntad" de las menores de edad para mantener relaciones sexuales a una edad temprana. Este tipo de afirmaciones, que han sido ampliamente criticadas por diversos sectores, pone en duda su compromiso con los estándares internacionales de protección infantil. La organización recordó que el Perú es signatario de tratados que exigen la prevención de prácticas que atenten contra los derechos de menores, instando a Balcázar a adoptar una postura clara en defensa de la niñez.



