El tallarín saltado es una preparación emblemática de la gastronomía peruana, surgida de la influencia china en la cocina del país, conocida como chifa. La receta combina la técnica oriental del salteado con ingredientes tradicionales como el ají amarillo y el culantro. El resultado es un plato de carne y pasta pensado para el almuerzo o la cena, con una preparación sencilla y adaptable: también puede hacerse con pollo o en una versión vegetariana.

Para cuatro porciones se necesitan 400 gramos de carne de res magra cortada en tiras, 400 gramos de tallarines, una cebolla roja cortada en pluma, dos tomates en gajos y un ají amarillo en tiras. La preparación se completa con tres cucharadas de sillao o salsa de soya, una cucharada de vinagre blanco, dos cucharadas de aceite vegetal, dos cucharadas de culantro picado, sal y pimienta a gusto. De manera opcional, se puede incorporar una cucharada de chuño diluida en un cuarto de taza de agua.

Para cocinarlo se requiere una sartén grande o un wok, una olla para la pasta, una cuchara de madera y un cuenco. El primer paso consiste en hervir abundante agua con sal y cocinar los tallarines según las indicaciones del paquete. Luego hay que escurrirlos y reservarlos. Para el salteado, se calienta el aceite en la sartén o el wok a fuego alto. La carne, previamente condimentada con sal y pimienta, se incorpora cuando el aceite está caliente y se saltea a fuego fuerte.