La reciente resolución de la Corte Suprema de Estados Unidos que anula los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump ha suscitado reacciones cautelosas a nivel mundial, particularmente entre socios comerciales como la Unión Europea y Canadá. Olof Gill, portavoz de comercio de la UE, destacó que el bloque está evaluando en detalle el fallo y mantiene una comunicación activa con las autoridades estadounidenses para acordar los siguientes pasos. Gill enfatizó la necesidad de estabilidad en las relaciones comerciales, subrayando el compromiso europeo de reducir impuestos y fomentar un entorno tarifario bajo.
Este fallo también ha generado inquietudes en el ámbito legislativo europeo, ya que podría complicar la implementación del reciente acuerdo comercial entre Estados Unidos y la UE, que contemplaba aranceles del 15% sobre la mayoría de los productos europeos. Bernd Lange, presidente del Comité de Comercio del Parlamento Europeo, aplaudió la decisión judicial, indicando que “los jueces han dejado en claro que ningún presidente de EE. UU. actúa en un vacío legal”. Lange convocó de manera urgente al equipo negociador del parlamento para analizar las repercusiones del fallo, especialmente ante la próxima votación del comité sobre el acuerdo.
En el Reino Unido, el gobierno mostró una postura cautelosa. Un portavoz indicó que trabajarán con la administración estadounidense para comprender cómo esta decisión afectará a los aranceles británicos y globales. “El Reino Unido se beneficia de los aranceles recíprocos más bajos del mundo, y sea cual sea el resultado, esperamos que nuestra posición comercial privilegiada con EE. UU. se mantenga”, agregó. Además, Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, instó a la prudencia y anunció su viaje a Washington para esclarecer el impacto de las nuevas medidas arancelarias y defender los intereses mexicanos.



