El mercado energético mundial atraviesa un momento de gran volatilidad. Saad al-Kaabi, ministro de Energía de Qatar, ha hecho una fuerte advertencia sobre las consecuencias que podría tener la prolongación del conflicto en Medio Oriente. Según sus declaraciones, si la situación bélica persiste, los países productores del Golfo podrían verse obligados a interrumpir sus exportaciones de energía en el corto plazo, lo que podría llevar a un precio del petróleo de hasta 150 dólares por barril.
En una conversación con el Financial Times, Al-Kaabi detalló que la continuación de la guerra podría llevar a la mayoría de los exportadores de la región a declarar "fuerza mayor", lo que les permitiría incumplir con los contratos de entrega debido a circunstancias extraordinarias. Esta situación no solo impactaría en el mercado del crudo, sino que también tendría graves repercusiones en el Gas Natural Licuado (GNL), donde Qatar representa el 20% del suministro global.
Expertos han señalado que, aunque un aumento en el precio del petróleo podría beneficiar la balanza comercial argentina sumando 125 millones de dólares por cada dólar adicional, el incremento también afectaría el costo del GNL importado, esencial para satisfacer la demanda durante el invierno. Si bien hasta ahora no se han visto incrementos significativos en los precios locales, un barril que se mantenga por encima de 90 dólares podría repercutir en el costo de los combustibles, afectando así el bolsillo de los consumidores y, en consecuencia, la inflación en un momento crítico para el Gobierno argentino.



