El presidente de Rusia, Vladimir Putin, expresó su respaldo al mandatario iraní, Masud Pezeshkian, y aseguró que Moscú está dispuesto a utilizar toda su influencia para contribuir a una salida al conflicto entre Irán y Estados Unidos. Según el líder ruso, Teherán no tiene responsabilidad en el inicio de la guerra.

Putin y Pezeshkian se reunieron en Avaza, en la república de Turkmenistán, un día antes de lo previsto originalmente. El encuentro se produjo en el marco de la reunión de dirigentes de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y de la Cumbre Ecológica del Caspio.

Después de la reunión, Putin sostuvo ante los medios que la posición de Rusia, aliada de Irán, es “bien conocida” y que su país continúa “dispuesto a hacer todo lo que esté al alcance” de su influencia para intentar resolver el conflicto, al que calificó como “el problema más grave” de la actualidad.

El mandatario ruso también eximió al Gobierno iraní de responsabilidad por el comienzo de la guerra, que estalló el 28 de febrero, cuando aviones de combate de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Teherán y otros puntos estratégicos de Irán. La ofensiva provocó la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei, y de buena parte de su familia.

Estados Unidos e Israel sostienen que la operación busca impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. Teherán, en tanto, negó reiteradamente que persiga la fabricación de una bomba atómica.