El presidente de Rusia, Vladímir Putin, negó este viernes que su país esté preparando una acción militar contra la Unión Europea y cuestionó las advertencias de varios gobiernos europeos sobre un eventual ataque ruso. Según el mandatario, esas declaraciones buscan justificar el aumento del gasto en defensa y el respaldo al Gobierno de Ucrania.
“No nos estamos preparando para ningún tipo de combate con Europa. No tenemos planes de ese tipo y, lo que es más importante, no existen motivos reales que justifiquen un agravamiento de la situación”, sostuvo Putin durante una intervención en el Foro Internacional de la Cultura, realizado en San Petersburgo.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de incremento de las maniobras defensivas de la OTAN y de advertencias sobre posibles ataques híbridos rusos en territorio europeo a corto plazo. “Todo el mundo habla, muchos en Europa dicen que esperan un ataque por parte de la Federación Rusa y que, por eso, deben prepararse ellos mismos para las acciones militares, para la guerra con Rusia”, afirmó el presidente.
Entre las medidas adoptadas ante un hipotético ataque, Alemania prepara a su red sanitaria para realizar altas hospitalarias masivas y responder ante la llegada de heridos de guerra. Polonia, en tanto, fortifica su frontera e instruye a la población civil, mientras que Lituania consolida la presencia permanente de tropas aliadas en su territorio.
Putin calificó de “provocación” las advertencias occidentales sobre una supuesta agresión rusa inminente y volvió a rechazar que Moscú tenga previsto iniciar un enfrentamiento militar con Europa.



