El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, reconoció que los viajeros están perdiendo confianza en el sistema ferroviario del país. El funcionario vinculó esa situación con un año que calificó como “horrible”, marcado por los accidentes ocurridos en Adamuz, Córdoba, y Gelida, Barcelona, que dejaron un saldo conjunto de 47 personas fallecidas.
“Que el viajero está perdiendo confianza es evidente, yo esto no lo voy a negar, porque además nosotros lo sabemos”, afirmó Puente. No obstante, defendió el desempeño general de la red y sostuvo que España ocupa actualmente el segundo lugar entre los países de la Unión Europea con mejor índice de puntualidad.
En ese sentido, comparó el sistema español con los de Francia, Alemania e Italia, por tratarse de redes de dimensiones similares. Según planteó, en esos países los niveles que en España son considerados excepcionales forman parte de la habitualidad. También aseguró que, dejando de lado los meses recientes, el ferrocarril español se mantiene entre los más fiables y puntuales de Europa.
“Eso ha puesto patas arriba muchas cosas y estamos tratando de rehacernos”, señaló el ministro al referirse a los efectos de los accidentes. A la vez, sostuvo que esa evaluación no se basa únicamente en una apreciación del Gobierno, sino también en los informes elaborados por la Unión Europea.



