El potasio ha ganado protagonismo en las recomendaciones de salud relacionadas con el sistema cardiovascular y el metabolismo, generando interrogantes sobre su capacidad para prevenir enfermedades como la hipertensión y la diabetes. Sin embargo, los expertos advierten que la cuestión es más compleja de lo que parece.

La investigación científica indica que el potasio desempeña un papel crucial en diversos procesos metabólicos a nivel celular, especialmente en el intercambio de sodio y potasio, que es esencial para el correcto funcionamiento de los músculos, los nervios y el sistema cardiovascular. A pesar de esto, no se ha demostrado que la ingesta de suplementos de potasio impida la aparición de enfermedades crónicas.

Varios estudios sugieren que el potasio puede contribuir a la reducción de la presión arterial en individuos que ya sufren de hipertensión, ya que contrarresta el efecto del sodio y facilita su excreción a través de la orina. Sin embargo, en personas con presión arterial normal, no se ha encontrado evidencia que respalde que el potasio prevenga la hipertensión. Los especialistas señalan que, en muchos casos, el problema radica en un consumo excesivo de sodio más que en la falta de potasio en la dieta. Por lo tanto, en lugar de optar por suplementos, se aconseja adoptar una alimentación equilibrada y disminuir la sal añadida en las comidas.

En cuanto a la diabetes, el potasio no presenta un efecto preventivo directo. Aunque está involucrado en mecanismos celulares que regulan la glucosa y la secreción de insulina, no hay pruebas que indiquen que su suplementación pueda impedir el desarrollo de esta enfermedad. No obstante, una dieta variada, rica en alimentos frescos y baja en sodio, puede ser beneficiosa para quienes padecen diabetes, principalmente porque muchos de estos pacientes también enfrentan hipertensión, lo que incrementa el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Por ello, mejorar la calidad de la alimentación influye positivamente en la salud metabólica, aunque no necesariamente debido al potasio como agente preventivo. Es importante destacar que la suplementación de potasio puede conllevar riesgos, como la hiperpotasemia, que puede dar lugar a problemas graves como arritmias cardíacas y debilidad muscular. Las personas con insuficiencia renal deben tener especial cuidado, ya que sus riñones pueden tener dificultad para eliminar el exceso de potasio, lo cual es particularmente relevante para aquellos que también sufren de diabetes o hipertensión.