El proyecto E-CAMPS, una iniciativa de 24 meses financiada por el programa CERV-2025-DAPHNE de la Comisión Europea, busca prevenir la ciberviolencia de género mediante herramientas educativas diseñadas con la participación de niños y la creación de una Red institucional de Adultos de Confianza en distintos países de Europa.

La iniciativa advierte sobre una brecha en los actuales sistemas de protección infantil en los entornos digitales. Según el proyecto, aunque los niños constituyen un grupo especialmente vulnerable, las respuestas habituales se apoyan principalmente en filtros tecnológicos pasivos y en restricciones establecidas por adultos. Para E-CAMPS, esos mecanismos no alcanzan para impedir la exposición a contenidos ni contemplan de manera suficiente el desarrollo cognitivo y emocional durante la infancia.

Frente a ese diagnóstico, el proyecto plantea pasar de un modelo basado en la restricción a otro centrado en el empoderamiento activo. Su objetivo es incorporar las voces de los niños en el diseño de herramientas pedagógicas y fortalecer redes de apoyo seguras. Entre sus propuestas figura la elaboración conjunta de materiales en Living Labs, con kits educativos adaptados a cada edad para promover el pensamiento crítico, el consentimiento y la construcción de relaciones saludables.