Una manifestación llamó la atención en Villavicencio, Colombia, cuando Karina, una empresaria local, se encadenó frente a la sucursal de Bancolombia en el centro comercial Primavera Urbana. Junto a su madre, exigió respuestas tras el retiro no autorizado de 600 millones de pesos de su cuenta hacia otra entidad bancaria, un hecho que generó gran repercusión en las redes sociales y revivió la preocupación por la seguridad de los fondos de pequeños y medianos empresarios.
El episodio, que se viralizó a partir de videos publicados el 19 de febrero de 2026, también coincidió con denuncias similares de otro empresario en Medellín. La situación desató un torrente de reclamos en la plataforma social X, donde muchos usuarios expresaron su inquietud sobre la protección de sus ahorros. Giovanni Cerón, padre de Karina y empresario de Puerto Gaitán, se pronunció sobre el incidente en una entrevista, reflejando el descontento de su familia por la pérdida de su capital.
Luego de la presión ejercida por la protesta, Bancolombia se pronunció sobre el caso y, tras la atención correspondiente, Cerón compartió un nuevo video donde confirmaba que finalmente le habían devuelto el dinero. Sin embargo, su declaración se tornó polémica cuando sugirió que, para que las cosas funcionen, es necesario "emputarse" y exigir lo que corresponde. Este comentario ha abierto un debate sobre la mejor manera de actuar ante situaciones similares en el país.



