Prosfygika, un emblemático complejo habitacional en la Avenida Alexandras de Atenas, se encuentra en la cuerda floja, ya que un desalojo podría dejar a 400 personas sin hogar. Este asentamiento, que significa "vivienda de refugiados" en griego, fue construido entre 1933 y 1936 para albergar a aquellos que huían de la guerra greco-turca de 1922. Antes de la construcción de los edificios, muchos de estos refugiados ya habitaban la zona en precarias condiciones.
El complejo consta de ocho bloques de apartamentos que suman un total de 228 viviendas de 55 metros cuadrados, así como patios, áreas comunes y espacios al aire libre. Su diseño, influenciado por el movimiento Bauhaus, fue concebido para fomentar la vida comunitaria y la interacción entre los residentes. A lo largo de las décadas, los habitantes comenzaron a adquirir sus viviendas a través de préstamos accesibles, lo que consolidó la diversidad del barrio.
Desde su creación, Prosfygika ha enfrentado numerosos intentos de demolición, incluyendo un plan durante la dictadura militar para construir un Palacio de Justicia. A pesar de las amenazas, un grupo de 51 vecinos se opuso a las expropiaciones forzosas y, con el respaldo de la Escuela de Arquitectura y diversas organizaciones, logró que el Consejo de Estado reconociera el valor histórico de la comunidad en dos sentencias. En 2010, los residentes se organizaron en una comunidad autogestionada, adoptando un modelo de autoorganización democrática que les ha permitido resistir hasta el día de hoy.



