Las autoridades de la Ertzaintza han decidido suspender las partidas de bingo que se realizaban en un hogar de jubilados en el barrio de Santutxu, Bilbao. Esta medida ha generado un intenso debate y descontento tanto entre los miembros del centro como entre los vecinos. La intervención policial se llevó a cabo hace dos viernes, cuando tres agentes informaron a los responsables del centro que no podían continuar con estas actividades, ya que estaban organizadas con apuestas monetarias, aunque cada cartón costaba solo 20 céntimos.
Los usuarios del hogar de jubilados, que disfrutaban de estas reuniones semanales, se mostraron sorprendidos ante la prohibición, señalando que se trataba de una actividad social y recreativa, sin fines de lucro. Cada semana, entre 100 y 200 personas participaban en las partidas, que se llevaban a cabo los lunes y viernes, ofreciendo a los mayores una oportunidad para socializar, divertirse y mantener su mente activa. Para muchos de ellos, el bingo representa una excusa para salir de casa y conectarse con otros.
El hogar de jubilados cuenta con aproximadamente 2.400 socios, quienes pagan una cuota anual de 10 euros para acceder a diversas actividades, como bailes y manualidades. Tras el aviso de la Ertzaintza, se ha generado incertidumbre sobre el futuro de las partidas de bingo, que en principio se seguirán realizando solo los lunes. Esta acción policial forma parte de un control regular sobre espectáculos y juegos, ya que la normativa vasca establece que las partidas deben llevarse a cabo en lugares autorizados y con cartones homologados, lo que excluye cualquier actividad similar en domicilios o asociaciones sin licencia.



