Con la elección de José María Balcázar como presidenta del Congreso y, por sucesión constitucional, nuevo mandatario del país, se ha iniciado oficialmente el proceso para la creación del Gabinete de Ministros. Este paso es fundamental para garantizar la continuidad institucional del Ejecutivo en medio de la actual transición política de la nación.

En el marco del sistema político peruano, una vez que un nuevo presidente asume el cargo, es responsabilidad del mandatario designar al presidente del Consejo de Ministros. Este último, a su vez, propone a los miembros que integrarán el gabinete ministerial, el cual requiere de un juramento formal para poder operar. Este equipo será el encargado de gestionar las distintas carteras del Gobierno hasta la próxima transferencia de mando.

La Constitución establece directrices precisas para la conformación del gabinete, aunque permite cierta flexibilidad en cuanto a los plazos. De acuerdo con el artículo 130, al asumir un nuevo presidente, el Consejo de Ministros debe presentar su renuncia en bloque, lo que genera una administración transitoria hasta la designación del nuevo gabinete. Aunque la normativa indica que el gabinete tiene un plazo máximo de 30 días para solicitar el voto de confianza al Congreso, no detalla un límite específico para la designación de sus miembros, lo que añade urgencia a la conformación del equipo.

El primer paso en este proceso es la elección del presidente del Consejo de Ministros, quien actuará como el principal coordinador entre el Ejecutivo y el Legislativo. Una vez que esta figura sea nombrada, presentará al Congreso la lista de ministros propuestos, quienes luego deberán ser juramentados en un acto oficial en el Palacio de Gobierno. Este paso es crucial para que el nuevo gabinete pueda iniciar sus funciones y, según lo estipulado por la Constitución, solicitar el voto de confianza que respalde la política general del gobierno ante el Legislativo.