Bagdad, 7 de marzo (Medios Digitales).- El primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, expresó su firme rechazo al ataque con cohetes que sufrió la embajada de Estados Unidos en Bagdad el pasado sábado, calificándolo como un "acto terrorista". Al Sudani instó a las autoridades a identificar y procesar a los responsables de este ataque, enfatizando la necesidad de mantener la seguridad y el orden en el país.
A través de un comunicado emitido por su portavoz, Sabah al Numan, el primer ministro, en su función de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, ordenó a los líderes militares y de seguridad a nivel nacional que intensifiquen sus esfuerzos para dar con los autores del ataque. "Atacar misiones diplomáticas es inaceptable en cualquier circunstancia y pone en riesgo la estabilidad de Irak". De esta manera, subrayó la importancia de proteger la soberanía y la seguridad nacional.
El comunicado también resaltó que el Estado iraquí tiene la única autoridad para decidir sobre acciones bélicas y militares, reafirmando la postura del gobierno respecto a la defensa de la nación. El ataque, que ocurrió en la fortificada Zona Verde de Bagdad, fue repelido por el sistema de defensa aérea de la embajada, aunque se desconoce si hubo daños materiales o personales. Este incidente se produce en un contexto de tensiones crecientes en la región, exacerbadas por el conflicto entre Israel y EE.UU. contra Irán, lo que ha llevado a manifestaciones en Irak en contra de la intervención estadounidense.
La embajada estadounidense, ubicada en una de las áreas más protegidas de la capital, había sido objeto de protestas recientes, donde grupos de manifestantes expresaron su descontento con gritos de "Muerte a América". En este clima tenso, Irak, de mayoría chií, ha manifestado su rechazo a los ataques contra Irán, llegando a declarar días de luto nacional por el asesinato del líder iraní Alí Jameneí, un hecho que ha sido calificado como una violación de las normas internacionales.
Las tensiones en Irak se han intensificado, con recientes reportes de ataques aéreos en territorio iraquí dirigidos a milicias locales, que forman parte del sistema oficial de seguridad, pero que han sido acusadas de llevar a cabo acciones hostiles contra intereses estadounidenses.



