En España, el interés de los jóvenes por unirse al Ejército ha mostrado un marcado descenso en los últimos años. Este fenómeno se produce en un contexto internacional que exige un refuerzo de las capacidades militares en diversos países, lo que ha llevado a muchos gobiernos europeos a reimplantar el servicio militar y a promocionar el ingreso en las Fuerzas Armadas. Sin embargo, en el caso español, la situación se presenta como un desafío particularmente complejo.
Mariano Casado, presidente del Observatorio de la Vida Militar, compareció ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para discutir las condiciones laborales y la situación del personal en las Fuerzas Armadas. Durante su intervención, Casado alertó sobre la falta de efectivos y la dificultad para cubrir las vacantes en diferentes escalas. “Las unidades sufren importantes carencias de personal”, afirmó, y subrayó que el proceso de reclutamiento es alarmante, con cada vez menos candidatos por plaza disponible. Según datos del Boletín Oficial del Estado (BOE), en el último año se registró una disminución de 823 militares, y la relación de solicitantes por vacante ha caído de 27,9 en 2013 a apenas 4,2 en 2024.
El 1 de enero de 2025, el número de efectivos en servicio activo alcanzaba los 116.739, de los cuales 76.083 pertenecen a la tropa y marinería. De estos, solo el 17,64% son militares de carrera, mientras que el resto ocupa cargos temporales. Casado enfatizó la necesidad de mejorar las condiciones laborales para asegurar el buen funcionamiento de las Fuerzas Armadas, señalando que “las remuneraciones son desproporcionadas respecto a la formación profesional exigida y a la disponibilidad constante que se requiere”. Aunque se han implementado mejoras recientes, como aumentos salariales y beneficios, el presidente del Observatorio considera que son insuficientes para garantizar la dignidad de los soldados, quienes, según sus palabras, expresan su preocupación sobre vivir con dignidad con los salarios actuales. La situación se vuelve más crítica ante la reciente convocatoria de 4.500 plazas para la tropa y marinería, la cual enfrenta serios obstáculos debido al desinterés de la juventud por integrarse a las Fuerzas Armadas.



