Recientes denuncias en Panamá han revelado que niñas de apenas 8 y 9 años, alojadas en albergues de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf), se encuentran embarazadas. Este alarmante hallazgo ha reavivado el debate sobre la protección infantil y las condiciones de estos centros, tras acusaciones de posibles abusos.
La diputada independiente Alexandra Brenes fue la encargada de hacer pública esta situación, señalando además que se han observado serias irregularidades en la atención y recursos disponibles para los menores en riesgo. Según la legisladora, muchas de las niñas afectadas pertenecen a comunidades indígenas, lo que resalta la necesidad de implementar medidas de prevención y apoyo más efectivas en las áreas más vulnerables del país.
Lilibeth Cárdenas Chanis, nueva directora de Senniaf, defendió la integridad de los albergues, afirmando que las menores no fueron embarazadas en estas instalaciones, sino que llegaron buscando protección. Su nombramiento se produjo tras la renuncia de Ana Fábrega, quien dejó el cargo en medio de un escándalo por denuncias de abuso. Cárdenas anunció planes de auditoría y un censo nacional de albergues para abordar las preocupaciones existentes y mejorar la atención a la infancia en riesgo.



