Diariamente, millones de personas son blanco de llamadas no deseadas, provenientes de números desconocidos que intentan vender servicios, realizar estafas o validar líneas telefónicas.
Muchos usuarios piensan que colgar o bloquear estos números puede mitigar el problema. Sin embargo, rechazar estas llamadas confirma a los sistemas automatizados que el número sigue activo, lo que, a su vez, motiva a los operadores detrás del spam a intensificar sus intentos de contacto.
Nona, una experta en inteligencia artificial, advierte que esta reacción instintiva es, en realidad, contraproducente. Cada vez que se responde o se cuelga, los sistemas registran esa actividad, señalando que la línea está vigente y que el usuario está disponible. La experta sugiere activar las funciones de bloqueo de spam en los teléfonos inteligentes y utilizar aplicaciones especializadas para reducir significativamente la cantidad de llamadas no deseadas.



