El 10 de diciembre de 1989, Camilo José Cela recibió el Premio Nobel de Literatura en la Sala de Conciertos de Estocolmo, en una ceremonia encabezada por el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia. Desde entonces pasaron 37 años sin que otro autor o autora española obtuviera el máximo reconocimiento literario, con la excepción de Mario Vargas Llosa, peruano de nacimiento y nacionalizado español en 1993.

La espera resulta extensa en comparación con la trayectoria reciente de otros países. Francia consiguió el premio en 2008, 2014 y 2022; el Reino Unido, en 2005, 2007 y 2017; Polonia, en 1980, 1996 y 2018; e Italia, en 1959, 1975 y 1997. Según el material analizado, ninguno de esos países atravesó un período tan prolongado entre dos galardones para sus escritores. En España, además, nunca se había registrado una distancia semejante entre dos reconocimientos de este tipo.

El catedrático de literatura catalana contemporánea de la Universidad de Alicante, Carles Cortés, considera que la explicación no está necesariamente vinculada con el nivel de las obras. “No creo que sea una falta de calidad de nuestras literaturas, sino más bien una falta de proyección a nivel internacional”, sostuvo. Cortés señaló que varios autores podrían aspirar al premio y destacó que esa posibilidad no se limita a quienes escriben en español: también incluye a representantes de la literatura catalana, vasca y gallega. En ese sentido, remarcó la importancia de las traducciones y de las editoriales extranjeras que publican a esos escritores.