La relación entre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá generó cuestionamientos entre legisladores estadounidenses. El torneo se desarrolló entre el 11 de junio y el 19 de julio.
Jamie Raskin, el demócrata de mayor rango en la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, envió una carta a Infantino para solicitarle información y comunicaciones vinculadas con su relación con Trump y con la administración estadounidense. También pidió documentación sobre la venta de entradas para el reciente Mundial y reclamó que el dirigente de la FIFA se presente ante la comisión para responder preguntas cuando se encuentre en Estados Unidos. El plazo fijado para entregar la información vence el 9 de agosto.
Los demócratas sostuvieron que la investigación busca determinar si la FIFA llevó adelante una campaña para obtener favores especiales de Trump mientras cobraba precios exorbitantes a los consumidores estadounidenses durante la competencia. En su carta, Raskin calificó de «ridículamente falso» el Premio de la Paz de la FIFA que Trump recibió de manos de Infantino durante el sorteo del Mundial, realizado en diciembre.
La pesquisa podría transformarse en una investigación formal si los demócratas recuperan la mayoría en las elecciones de noviembre. En ese escenario, Raskin podría asumir la presidencia de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes. El legislador también cuestionó que la FIFA alquilara un espacio de oficinas en una torre, aunque el material difundido no precisa el lugar al que hizo referencia.



