El presidente Gustavo Petro lanzó una advertencia a la empresa Alpina, enfatizando la obligación de permitir el ingreso de inspectores del Ministerio de Trabajo a su planta en Sopó. La alerta surge tras denuncias de un supuesto impedimento para llevar a cabo una visita oficial, motivada por quejas laborales de los empleados.

A través de su cuenta en la red social X, el mandatario recalcó que el acceso de las autoridades laborales es un requisito legal que no debe ser ignorado por ninguna compañía. Petro instó a Alpina a evitar sanciones al subrayar que "el ingreso de inspectores de trabajo es perentoria y está bajo la ley".

El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, apoyó la declaración del presidente, afirmando que la inspección es una función esencial que no puede ser eludida. Sanguino advirtió que las inspecciones pueden ser sorpresivas y masivas, y que cualquier intento de obstrucción podría resultar en sanciones administrativas, según la legislación vigente. La denuncia inicial fue realizada por Fabio Arias Giraldo, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), quien señaló que se impidió el acceso a los inspectores para abordar quejas de los empleados.