Enrique Santiago, secretario general del Partido Comunista de España (PCE), ha llevado a cabo una revisión de los archivos históricos de su partido y ha llegado a la conclusión de que un documento clave atribuido al Comité Central sobre el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 nunca existió. Santiago ha afirmado que esta nota, supuestamente emitida en mayo de 1981, carece de cualquier registro en los archivos del PCE, lo cual plantea serias dudas sobre la autenticidad de otros documentos recientemente desclasificados.
Santiago ha manifestado que la reciente apertura de archivos responde a una clara intención de limpiar la imagen del exjefe de Estado, Juan Carlos I. Según él, el documento que supuestamente advertía a Santiago Carrillo sobre los riesgos de implicar al rey en el golpe no tiene fundamento, lo que lo lleva a cuestionar la veracidad de otros archivos divulgados en el mismo proceso. Durante sus declaraciones, el líder comunista también destacó que los documentos analizados revelan una profunda infiltración policial en el PCE, incluso en un contexto democrático como el que vivía España en aquellos años.
El secretario general del PCE subrayó que muchos historiadores coinciden en que aún existen documentos cruciales sobre el 23-F que permanecen ocultos o que han desaparecido de manera sospechosa. Santiago mencionó un caso particular sobre un capitán de los servicios secretos que, supuestamente, huyó con información valiosa en una maleta. Esta situación refleja la necesidad de una mayor transparencia en la investigación de los eventos ocurridos durante y después de la dictadura, así como la complejidad del legado del exmonarca en la historia reciente de España.



