La situación bélica en el Medio Oriente sigue deteriorándose, lo que genera serias preocupaciones sobre la seguridad de las embarcaciones que navegan por el estrecho de Ormuz y los golfos Pérsico y de Omán. Ante este panorama, la Autoridad Marítima de Panamá ha emitido un llamado a los barcos que enarbolan su bandera para que refuercen sus medidas de vigilancia y aumenten los niveles de protección internacional.

La entidad ha aconsejado a capitanes, armadores y operadores de buques analizar detenidamente las rutas de navegación, buscando evitar aquellas zonas que son consideradas de alto riesgo. Este estrecho, que conecta Irán y Omán, es vital para el tráfico marítimo global, ya que por él transita una parte significativa del suministro energético mundial y del comercio de mercancías.

La importancia del estrecho de Ormuz radica en que por allí se transporta petróleo hacia Europa, Asia y América, proveniente de países como Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita. Cualquier alteración en este corredor estratégico podría repercutir de inmediato en los mercados energéticos a nivel global, como advierte la ONU. En este contexto, la Autoridad Marítima de Panamá reafirma su compromiso de monitorear constantemente los riesgos que puedan afectar la navegación y el comercio marítimo internacional, asegurando la seguridad de las embarcaciones bajo su bandera.

Arsenio Domínguez, líder de la Organización Marítima Mundial, también expresó su preocupación por la seguridad de miles de marineros y pasajeros en el área, subrayando que los ataques a la navegación civil son inaceptables. Panamá, con un registro de 8,728 buques abanderados, se mantiene firme en su labor de garantizar la navegabilidad y el cumplimiento de las normas de seguridad y protección ambiental.