El dengue sigue en ascenso en Panamá durante las primeras semanas de 2026, mostrando un aumento notable en los casos graves, aunque las cifras de mortalidad se mantienen estables, según los últimos informes del sistema de vigilancia sanitaria del país.

Los reportes correspondientes a las semanas epidemiológicas 5 y 6 revelan que el total de casos se disparó de 822 a 992 en solo una semana, lo que indica una aceleración en la propagación del virus en diversas regiones. La mayoría de los casos registrados son de dengue sin signos de alarma, pero las autoridades han intensificado la vigilancia ante el incremento de las manifestaciones más severas de la enfermedad.

Durante la semana epidemiológica 5, Panamá reportó 727 casos sin signos de alarma, 92 con signos de alarma y 3 de dengue grave. En contraste, en la semana 6, los contagios sin signos de alarma aumentaron a 878, los casos con signos de alarma a 110 y los graves a 4, evidenciando un crecimiento en las formas clínicas más complejas del dengue. A pesar de estos aumentos, las muertes se mantienen en dos a nivel nacional, lo que sugiere que el sistema de salud ha logrado controlar el impacto más severo de la enfermedad gracias a una atención oportuna y un seguimiento adecuado.

El informe también destaca un aumento en el número de pacientes hospitalizados, que pasó de 97 en la semana 5 a 117 en la semana 6, lo que pone en relieve la creciente presión sobre los servicios de salud relacionados con enfermedades transmitidas por mosquitos. La Región Metropolitana sigue siendo la más afectada, acumulando 267 casos, seguida por San Miguelito y Bocas del Toro, cada uno con 105 contagios. Las estadísticas también muestran que los adultos de entre 25 y 49 años representan la mayor proporción de contagios, aunque los adolescentes de 15 a 19 años presentan las tasas de incidencia más elevadas, indicando un mayor riesgo en este grupo.

Los síntomas más frecuentes del dengue incluyen fiebre alta, dolores de cabeza intensos, malestar general y dolor detrás de los ojos, lo que resalta la importancia de la prevención y el control del mosquito Aedes aegypti, vector principal de la enfermedad.