El Gobierno palestino cuestionó la decisión de Nauru de inaugurar en Jerusalén su embajada en Israel y sostuvo que la medida representa una violación del Derecho Internacional y un respaldo a la ocupación israelí de los territorios palestinos.

El Ministerio de Exteriores palestino afirmó que la apertura de la sede diplomática “socava el consenso internacional y las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas” y “legitima directamente la ocupación ilegal y las políticas anexionistas de Israel en la Jerusalén ocupada”. El pronunciamiento fue difundido a través de las redes sociales de la cartera.

En ese sentido, el Gobierno palestino reclamó a la comunidad internacional que rechace cualquier acción que, según planteó, consolide la ocupación o modifique el estatus jurídico e histórico de Jerusalén. “Jerusalén es territorio ocupado y su estatus no puede modificarse mediante acciones unilaterales”, señaló el comunicado.

Además, el Ministerio de Exteriores palestino insistió en que los derechos del pueblo palestino deben ser respetados hasta el fin de la ocupación y la creación de un Estado palestino independiente, con Jerusalén Este como capital.

Nauru inauguró el lunes su Embajada en Israel, en Jerusalén. La decisión fue celebrada por el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, quien afirmó: “La Embajada de Nauru es la novena en Jerusalén. El mes próximo, habrá una décima”.