Lidia Ávila y Óscar Schwebel han aclarado las dudas sobre la propiedad del nombre OV7, afirmando que la marca pertenece a seis de los miembros originales del grupo, excluyendo a Kalimba. Esta declaración surge tras la controversia generada por la utilización del nombre en un evento reciente, donde se promocionó la participación de la banda, a pesar de que los integrantes no trabajan juntos desde hace dos años.
En una conferencia con medios de comunicación, Ávila explicó el origen de la disputa: "Es importante que la gente comprenda que los propietarios del nombre OV7 somos seis. Puede haber confusión al pensar que estaremos los siete o los cinco últimos, pero el grupo como tal concluyó en 2023. Desde entonces, cada uno es libre de seguir su camino". Ambos artistas enfatizaron que cualquier uso de la marca requiere autorización de los titulares legales.
Además, Schwebel subrayó que la decisión de quiénes poseen el nombre fue tomada en conjunto, dejando fuera a Kalimba, quien se unió posteriormente. La situación se complicó cuando Ari Borovoy, encargado de la promoción de un espectáculo, utilizó el nombre OV7 sin el consentimiento de los titulares. Ante esto, Mariana Ochoa optó por consultar a sus abogados, y los integrantes de la banda indicaron que están listos para defender legalmente la marca si es necesario. En cuanto a la posibilidad de un reencuentro, ambos fueron categóricos: no existe intención de regresar a la agrupación, ya que la última gira fue complicada y cada uno está enfocado en nuevos proyectos.



