El Club Atlético Osasuna ha decidido intervenir en la causa judicial relacionada con los disturbios ocurridos el pasado sábado en el estadio de El Sadar. La institución ha indicado que, por el momento, solo dispone de grabaciones de las cámaras de seguridad internas, mientras que su acceso a imágenes de otras cámaras, gestionadas por la Policía Nacional, ha sido denegado. Estas grabaciones son consideradas cruciales para esclarecer los hechos que llevaron a los incidentes tras el encuentro contra el Real Madrid.
Según un comunicado oficial del club, su decisión de personarse en el proceso judicial responde a la intención de salvaguardar los derechos de sus abonados y socias. Osasuna enfatiza que esta acción es fundamental para proteger los intereses de sus aficionados, especialmente en un contexto donde se podrían haber vulnerado derechos durante los altercados.
Además, el club ha reafirmado su postura en contra de cualquier forma de violencia, insulto o agresión en sus instalaciones. Aseguró que tomará medidas contundentes frente a actos violentos y se comprometió a defender los derechos de sus socios que pudieran haberse visto afectados por los acontecimientos. Los incidentes, que dejaron dos detenidos y cuatro heridos, ocurrieron al finalizar el partido y el club busca esclarecer la secuencia de eventos a través de todas las evidencias disponibles.



