En el marco de la reciente Operación Zahorí, la Guardia Civil, junto a unidades del SEPRONA y de Seguridad Ciudadana, ha logrado identificar un total de 941 infraestructuras ilegales dedicadas a la extracción y almacenamiento de agua en diversas regiones de España.

Este operativo nacional tiene como objetivo supervisar y regular el uso de los recursos hídricos, tanto superficiales como subterráneos, en un esfuerzo por proteger el Dominio Público Hidráulico. Las actividades ilegales de captación de agua representan un grave riesgo para el medio ambiente, provocando el desecamiento de ríos, lagos y humedales, además de la sobreexplotación de acuíferos y la degradación de ecosistemas protegidos.

Como resultado de la identificación de estas más de 900 infraestructuras entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, la Guardia Civil ha iniciado investigaciones contra 31 individuos por presuntos delitos vinculados a la distracción de aguas y daños a los recursos naturales. Se han registrado 1.684 infracciones administrativas, de las cuales un 77% son violaciones de la normativa de aguas, lo que pone de manifiesto la magnitud de esta problemática en el país.